23 de diciembre de 2008

Si esto no es una vuelta olímpica... la vuelta olímpica, ¿dónde está?

Sonamos... el atribulado encontró el baúl con las fotos...

Néstor Giménez (promo'74) y su invalorable aporte fotográfico.
Como todos ya saben, voy a transcribir su mail: "Vamos a ver ¡kien me emparda! Cuando uno pasó los 50 sabe ke las únicas recompensas que valen son: a) un buen trago tomado junto a un amigo y que él lo pague; y b) que alguien entregue una dulce doncella dispuesta a entregarse (valga la repeticion) a nuestros más bajos instintos. Pocas cosas valen tanto... ¡vos sabras con ke te pones!, porke kerido negro no creo ke nadie puede empardar estas fotos.
Es más, reto a kien sea para, aunque mas no sea llegarle a los tobillos.
El querido Cáceres Zelaya ¡dando la vuelta olímpica con 5to 2da!, del brazo con el albino Achur disfrazado con guardapolvo de mina y saludando a la "tribuna".
En la otra la prueba ke la vuelta no sólo la daba 5to 2da sino ke toooooodo el colegio estaba prendido en la joda. ¡Que emoción! Besos negro y subila y ke todos me chup... un hue..
Nestor JOJOJOJO
PD: como te imaginarás encontre el album... fotos de 5to 2da, de 3ro 2da, del viaje a Bariloche y miscelaneas imperdibles"

Un lujo, y ya van...

¡Feliz Cumpleaños!

¡Si! ¡Es ella! Mi gran amiga Claudia Bernardini (promo'76) y hoy es su cumpleaños, asi que feliz feliz en tu día... amiguita que Dios te bendiga... que reine la paz en tu vida... y que cumplas muchos más.
Gracias a Gaby, Fofó, Miliki y Milikito.

21 de diciembre de 2008

Un relato del Atribulado Amor de la Sala de Profesores.


"Obviamente la conocí en mi etapa de preceptor, y recuerdo dos momentos inolvidables. Uno fue una charla con el profesor Picado (de contabilidad), y el otro fue un desfile de bikini a puertas cerradas.


Tenía intención de hacer una pausa después del párrafo anterior para que pudieran asimilar la idea de lo que pudo haber sido ese desfile, pero no se me ocurrió otra cosa que escribir esto que estoy escribiendo antes de contar como fue.
Ahora si. Állá por el 79/80 hubo una preceptora llamada Patricia muy cheta ella, muy fashion, muy top, tanto que parecía ser de la high society pero vivía frente a Plaza Constitución y ahí se derrumbaba toda imagen.
Resulta que esta chica tenía un conocido que tenía un primo cuya novia era amiga del vecino de alguien que traía ropa de Brasil: remeras Hering, medias Penguin, chombas Lacoste, y obviamente mallas de buena calidad como se suele encontrar en las lojas de Camboriu. Y a su vez ella traía la ropa y la vendía en el colegio.
La cuestión es que un día la convencimos de que teníamos que ver como quedaban puestas las bikinis para poder elegir, y como era una chica con el "no" difícil tardó apenas unos pocos minutos en aceptar desfilar sus bikinis para nosotros los preceptores... pero, ¿dónde?
Descartada la sala de preceptores porque cualquiera que pasara por los pasillos podría verla, quedaban la biblioteca, el gimnasio y la sala de profesores. Jorge Fredes dijo que no y la biblioteca quedó descartada. Del gimnasio no recuerdo porque no pudo ser y sólo quedaba la sala de profesores, y allí fuimos todos...
Ella se cambiaba en el baño de profesoras que está al lado (o cerca) de esa sala y venía corriendo ¡¡¡EN BIKINI!!! para mostrarnos como quedaban de bonitas.
Por si no quedó claro, lo sintetizo: los preceptores en la sala de profesores mirándola a ella desfilar en bikini, mostrando los primeros incipientes cabados, casi los comienzos del cola-less. 
¿Quién cerrababa la puerta? no lo recuerdo. Pero de tanto ir y venir y esperar a que se cambiara, decidimos ir al baño de profesoras y esperarla directamente ahí. Ella se cambiaba, abría la puerta posaba y giraba mostrando su cu... erpo. 
No se que otra cosa acotar a la anécdota excepto que tenía muy buenas gomas y un trasero inolvidable.
¿Los profesores? puede que haya habido alguno ahí pero no lo recuerdo.
¿Petete? creo que nunca se enteró.
¿Cacho Giugliano? si sabía... pero se hizo el tonto, y nunca se lo agradecimos." 

N. de la R.: lamentablemente no hay fotos pero... se imaginan eso con celulares?

20 años no es nada.


Pero esta foto parece ser la excepción... Foto enviada por Juan Pablo de Marco (promo'88) y aquí está el texto de su mail: "Hola Eduardo, como estas? Te envio una foto de ex alumnos del Joaquin, pero en la actualidad. Estamos iguales pero ocupamos más espacio en la fotografia, jajajaja!!! Te cuento que somos de la promoción 88 turno mañana, y esta foto fue sacada en virtud de un reencuentro producto de tu blog, mil gracias!!!!!
De izquierda a derecha: Juan Pablo De Marco, Guido Novello, Luis Ravizzolli, Eduardo Veron, Fernando Dominguez.
Un abrazo."

N. de la R.: ¿y las chicas?

20 de diciembre de 2008

El gimnasio hoy.

Muy buenas imágenes, enviadas por el Pato Salvemini, que nos muestran como está el gimnasio del JVG actualmente.
Creo que nunca entré ni salí por la puerta de esa esquina, que obviamente no recuerdo como se llama esa calle sino lo estaría poniendo como correpsonde.
Nota: ¿puede ser que esa red esté baja?

18 de diciembre de 2008

Hoy se cumplen 2 años.

En realidad, esta foto ya la publicamos el 13-7-08, y ahí contábamos que fue el reencuentro con mi amigo Rafael Mastropascua (promo'76) después de 30 años.
La foto está sacada en el bar Gervasio, en la Balcarce (Salta), y lamento muchísimo no poder llevar a nadie más a comer empanadas ahí porque ya no existe (el bar).
Pero la idea de publicar nuevamente esta foto se debe a que hoy se cumplen dos años que Rafa me ubicó y empezamos un reencuentro que estoy seguro no va a terminar.
Esta foto, además, es histórica y muy significativa porque ahí se gestó el primer boceto mental de hacer algo con los ex alumnos, más allá de poder vernos una vez al año porque la reunión del centenario les había dejado a todos un gustito a ganas de seguir.
Esta foto... esta reunión... es algo así como el abrazo de San Martín y Belgrano en la Posta de Yatasto, o como esa charla que tuvieron John Lennon y Paul McCartney en la secundaria...
Creo que hicimos historia y lo más lindo es que la estamos viviendo.
Gracias por buscarme Rafa...

17 de diciembre de 2008

Alta en el Cielo

Foto enviada por el Pato Salvemini de alguno de los tantísimos campamentos organizados por el Joaquín.

Todas las mañanas, a las 8 en punto se izaba la bandera.



16 de diciembre de 2008

Del atribulado y un 72 con muchas novedades.

"… y llegó tercer año", 1972 traía muchas novedades. Dejábamos los pasillos y pasábamos a un aula que daba al balcón sobre el patio principal. También y debido a las bajas acontecidas por deserciones, repeticiones y otros motivos terminaron por fusionando alumnos de inglés con los de francés; ya no éramos unos "división segunda" de puros. Yo comenzaba el año con dos materias más: contabilidad y castellano de segundo año, las famosas "previas". Había intentado darlas en diciembre y en marzo pero mi prontuario resultó más pesado que mis conocimientos aunque, justo es decirlo, en castellano era un adoquín. La rusa me esperó siempre con los brazos abiertos en las mesas examinadoras de diciembre y marzo. Luego de pasearme por todos los temas impuso una frase que sería un sello distintivo para nuestros encuentros: "¡ay Giménez, usted tiene los conocimientos agarrados con alfileres!". Como en otros tantos órdenes de la vida las vueltas son muchas y ya vendría el tiempo de tomar revancha. Pero aún había algo mucho más importante que estaba por encima de todo y que nos traía enloquecidos: ¡el JVG se hacía mixto!
Primero hubo incredulidad, luego estupor y finalmente una excitación generalizada ¿qué niñas se atreverían a venir al JVG? Y sí, hubo de todo. En primer año la mayoría eran niñas buenitas, recién saliditas de la primaria, hijas de familias vecinas de clase media. Segundo y tercer año eran las bisagras, ahí se mechaban las repetidoras, expulsadas o con pesada carga de amonestaciones a las que les habían pedido cortésmente que abandonaran el establecimiento que había intentado infructuosamente encarrilarlas. Con estrictos guardapolvos blancos por debajo de las rodillas, pelo recogido y cara de "yo no fui" entraron al salón prefiriendo los primeros bancos. Al poco tiempo los guardapolvos se pusieron grises, subieron el ruedo como mínimo cuatro dedos por arriba de las rodillas, el pelo se soltó y la cara era de "¿y vos qué mirás pelotudo?", o en otros casos usaban miradas más pícaras y sugerentes. De las que entraron en 3ro 2da hice tres buenas amigas: Liliana Vázquez, Ángela Báez y la holandesa Von Holten quienes venían a sumarse a las huestes de los que insistíamos con el francés.
En contabilidad tuvimos a Marconi, un profesor que parecía sabérselas todas y algunas más. Con lo que había aprendido con "la rusa" hice un año de taquito ante el asombro de mi padre al ver las calificaciones que llevaba a casa. Marconi sabía sacar lo mejor de cada uno con un léxico ameno, común a todos, convincente y si se me permite hasta compinche. Era cómico escucharlo "sesear" y él, sabedor de esa condición, la marcaba aún más. Jamás supe si era un artilugio para que la pasáramos bien y soltáramos de vez en cuando unas carcajadas o realmente seseaba. Su apodo era "cafesshhito" ¡sic! como sonaba su pronunciación cada vez que pedía a alguno que fuera hasta la cantina a buscarle su "cafesshhito". En botánica tuve a la que decía ser la tía de "Charly" García, una mujer cuarentona a la que nadie le llevaba el apunte salvo cuando terminaba por perder los estribos debido al zafarrancho que resultaban sus clases. En higiene tuve a un gordo canchero y bonachón, un típico tipo que daba la impresión que ocupaba algunas horas como para tener un ingreso extra ¡se notaba a la legua que la docencia no era su vocación! Este personaje (y no es joda) se apellidaba; Lavate o Lavatte no recuerdo bien, ¡sí, el profesor de Higiene se llamaba Lavate! Lavarse era lo que necesitaba él ya que tenía como costumbre cuando daba clase acomodar sus testículos sobre la punta del respaldo de la silla y hamacarse sobándose las bolas… supongo que el refriegue le produciría una satisfacción rayana al nirvana. No recuerdo si la materia en tercer año se llamaba química o merceología pero de profesora tuve a la Señora Efron hermana de Paloma Efron, la popular Blackie. Un encanto de mujer que no necesitaba más que entrar, sentarse cómodamente al escritorio, ponerse las gafas mirar por sobre ellas y comenzar a dar clase para que todos estemos atentos. Ella hacía que esa odiosa y pesada materia nos resultara atrayente, interesante e imperdible por donde se la busque. Era de esas clases que no queríamos que terminara y al escuchar el timbre nos preguntábamos: "cómo ¿ya pasó la hora?". En geografía tuve a la Marchese una profesora que parecía más bien la tía gorda y buena que casi todos tuvimos. Exigente pero compresiva era otra que daba clases divertidas e imperdibles. Más adelante relataré una anécdota que me marco especialmente e hizo crecer más aún mi cariño por ella.
Ese año a las materias que veníamos teniendo y que nos acompañarían hasta quinto año se le sumó estenografía o más bien el arte de escribir a máquina. Explicarles esto a mis hijos que se criaron delante del teclado de una PC sería al menos una ridiculez. Pero yo soy de la generación que para las primeras clases de estenografía (máquina es más fácil) debíamos comprar un cartón impreso con el teclado. Horas llevamos practicando sobre el cartón tratando de memorizar la ubicación de cada letra para terminar un buen día en la "sala de máquinas". En largos pupitres enfrentados a una tarima y un pizarrón estaban ellas: "las Remigton". Estas máquinas, ya para 1972, resultaban ser prehistóricas. La fuerza con la que debíamos pegarles a las teclas para que las manivelas recorrieran la distancia hasta el rodillo donde estaba la hoja podría bien habernos quebrado algún dedo. Lo más sencillo era el golpe a la barra espaciadora que debíamos darlo con ambos pulgares. ¡Me olvidaba!, las letras del teclado estaban borradas así que si habías paveado durante las clases frente al cartón estabas frito. Era parte de este ejercicio medieval la correcta posición de la espalda, la de los pies y las manos que debían estar listas para deslizarse sobre el teclado como si estuviéramos interpretando un concierto de Beethoven. Las Remigton más buscadas eran aquellas a las que algunos pícaros les habían tallado las letras sobre el teclado ¡una ventaja nada despreciable!
En general los profesores que me tocaron por suerte en este tercer año eran de los catalogados más accesibles y con los que se la pasaba bastante bien; claro si uno ponía también algo de su parte. No fue mi caso. Fue un año muy movidito y la política se entremezclaba entre nosotros; esto era visto tan sólo por aquellos a quienes nos interesaba. Ya se veían fuertes discrepancias entre aquellos de formación peronista con los que comenzábamos a conocer los pensamientos de izquierda. Fue un año de movimientos revolucionarios por todo América; en Argentina se presentía el final de un proceso militar mientras que el Pocho amagaba con pegar la vuelta haciéndole un guiño cómplice a la izquierda peronista. Para mí resultaba ser más rico lo que pasaba fuera de las aulas que los conocimientos que se daban dentro. Eran frecuentes las reuniones de delegados en el mismo colegio; estaban permitidas y no correspondía pasar faltas además: ¿quién se atrevería?, ¡Incluso asistía a reuniones en otros colegios! La denominada UES era un caldo donde se cocinaban las más ricas peleas dialécticas.
Todo tiene su precio y esto no era una excepción. La Marchese fue la primera profesora en citar a mis padres. Aclaró en la citación que no era nada de gravedad que sólo quería conversar con alguno de ellos. Por suerte esto descomprimió la furia que había comenzado a levantar mi padre quien, suponiendo que su presencia no era necesaria, presuroso mandó a semejante trámite a mi madre. Dejé a la vieja en la puerta de la sala de profesores y volví al aula pensando de qué manera podría hacer que uno de mis oídos percibieran al menos algo de aquél cónclave. Al volver a casa y ante mi requerimiento solo obtuve por respuesta: "¡CUANDO VENGA TU PADRE YA HABLAREMOS!". Repasé mis notas en geografía; por ahí no podría venir. No solía perderme la clase de ella, incluso si alguna reunión de delegados era en la hora de geografía prefería que fuera otro. La conducta tampoco podría ser, jamás había tenido mala conducta; lo mío era ser contestatario o rebelde pero no quilombero y ¡muchos menos en su clase! ¿Cuál habría sido el motivo de la citación? Estaba claro qué mi madre se había adelantado y por teléfono le dio el parte al viejo. Este entró y muy serio dijo: "vení qué tenemos que hablar", las citaciones siempre se daban en su habitación. En resumen la Marchese le comentó a mi madre mis actividades políticas dentro del colegio. Se aseguró de dejar bien en claro que yo era un buen alumno, aplicado e inteligente. Pero con preocupación también hizo hincapié que aquello de la política estudiantil estaba comenzando a verse mal, que tratara de alejarme o al menos morigerar los ímpetus por que podría ser peligroso. Del discurso del viejo me llamaron la atención dos cuestiones: utilizó la palabra "peligroso", nunca sabré si la pronunció la Marchese o él la agregó como para pretender protegerme pero para mí era inevitable; si había algo peligroso y al mismo tiempo me parecía justo ¡ahí debía estar!. La otra cosa fue qué no usó un tono de reprimenda, ni siquiera esgrimió: "si no dejas de hacerlo…" agregando la pena o castigo tan temido. Al menos en esto había un cambio en el discurso con el que me taladraba los oídos intentando encarrilarme; incluso omitió aquella velada amenaza de sacarme del JVG y meterme en el colegio militar sabiendo mi aprehensión por las botas y los verdes.
Nunca hablé de esto con la Marchese. Ambos hicimos como que no había pasado nada. Ahora sabía qué mi accionar y el de otros estaba siendo seguido con atención y ya veríamos qué hacer si las cosas pasaban a mayores. Ni se me pasó por la cabeza dejar aquello de la política, presentía que estaban por suceder grandes acontecimientos que cambiarían la historia del país y yo quería estar ahí en medio. El costo de mi actividad no terminaba ahí, aún había más por pagar. Ya tenía dos previas a las que sumé castellano (¡una fija!), matemática e higiene ¡sí, higiene! Cinco eran muchas y más si tenía en cuenta que para dar castellano de tercero debía primero aprobar la de segundo y además "la rusa" me esperaba en la mesa de contabilidad de segundo: ¡estaba en aprietos!
Ya había sido delegado de división en primero y segundo año y el tercero no fue diferente. En los debates de los delegados encontré amigos que hoy recuerdo. Fumagalli, un esmirriado muchacho de grandes gafas culo de botella, un saco como tres tallas más, peinado raya al medio con el cabello llovido que le tapaba los orejones y una verbosidad que, o te convencía o le dabas la razón por el sólo motivo de no escucharlo más. Peronista obsecuente que mezclaba definiciones progresistas con máximas del Pocho y Eva las cuales eran difíciles de calzar ante el desproporcionado avance de la derecha en el justicialismo y sus cuadros sindicalistas. Francia, un gordo pesado por donde se lo mire con raíces ancestrales en el socialismo de Palacios. Al gordo Francia acudía para salvaguardar el físico cuando se armaba pelea y también cuando había que redactar algún documento; tenía un punch y una redacción envidiable.
En este año también hice amigos de travesuras. Daniel Keller que cursaba cuarto año, un cordobés qué había venido a vivir a mi barrio y casualmente se incorporó al JVG. Daniel, alias "el tarta", era extremadamente delgado, rubio con una cabellera lisa que era la envidia de muchas niñas. Éramos compinches en el barrio y en el colegio, nos contábamos muchas cosas que nos enterábamos y sobretodo el fue poniéndome al tanto de los profesores qué me tocarían en cuarto. El otro amigo fue Huguito Tomasini, también vecino del barrio. Un loco lindo que me ingresó al mundo de la música y los discos. Su hermano mayor era discjockey y nos valíamos de eso para conocer todas las novedades. Por él conocí a Creedence Clearwater Revival y me hice fanático a tal punto que me compré toda la discografía con los vueltos de los mandados que podía rasguñar. Además de Creedence con Huguito compartimos otra pasión; ¡las mujeres! Éramos algo así como unos desaforados que le apuntábamos a lo que fuera y hacíamos cualquier tipo de locura por conseguir una cita. El colegio era una fuente inagotable de posibles candidatas y lo sabíamos. Por lo que tengo entendido fuimos los primeros en entrar una máquina de fotos al colegio con la única intención de retratar a las chicas que más nos gustaban con el pretexto de que haríamos algo así como una revista ¡Unos adelantados del verso!
Ese año no fueron muchas las jornadas de "hoy no entra nadie" pero las que se organizaron llevaban un aditivo; de las verdulerías recogíamos las frutas y hortalizas "pasadas" y las revoleábamos contra la fachada del colegio e incluso huevos. Recuerdo haber visto a los profesores cruzar la Avenida Montes de Oca bajo una lluvia de huevos. Los mayores pusieron en marcha agresiones más jugadas aún como ser el ataque a los coches identificados como de tal o cual sobretodo aquellos que quedaban estacionados sobre Australia frente a la vieja librería.
Los festejos de fin de curso para los egresados de ese año fueron muy tranquilos. Las autoridades se adelantaron he hicieron terminar las clases para los quintos unas semanas antes. De todas maneras no se salvaron de las corridas por los pasillos, los cánticos y algún que otro destrozo.

__________________
Gracias Néstor.

15 de diciembre de 2008

La promo'74 la pasa bien.

Fotos enviadas por Néstor Gimenez, con la siguiente leyenda: "Penúltima reunión que fue el 12 de octubre de este año. En la foto de abajo, de izquierda a derecha: Mario Ciccollela, Carlos Amor, Mirta Cánepa, Daniel Sánchez, Daniel Carballo (abajo) sin "look afro" y un servidor.
La otra foto es 'LA PAELLA' que cociné para mis amigos... un placer!"

Paella... ¿y pa nosotros cuándo?


N. de la R.: si no hacíamos el chascarrillo fácil no íbamos a poder dormir.

14 de diciembre de 2008

Mi amigo "el cholo" Grosman.


Jorge Grosman, apodado por unanimidad "El cholo".
Se incorporó al Joaquín en el 76 cuando estábamos en 5to y tuvo la grandísima suerte de estar en 5to 1ra, compartiendo banco con Norbero Lopez. Hector Sciarrota y yo en los bancos de atrás y Agustín Montoto y Alejandro Giugliano detrás nuestro. Señores, eso era el fondo de un aula como Dios manda.
Volviendo a Jorge, él venia del Pellegrini y no recuerdo como corno vino a parar a Barracas pero siempre se supo que el que no entraba al Pellegrini entraba al Joaquín, y porque sucedía eso es otra historia para otro día.
La cosa es que el cholo tenía su destino marcado... venía de barrio norte y cayó con esta banda de vandalos inescrupulosos para ser rescatado definitivamente, y así fue.
Recuerdo varias cosas. Ir a estudiar a su departamento y merendar sanswich de jamón y queso calentitos y sellados al borde, o disfrutar de "Close To The Edge" y "And You and I" (Yes) en el sistema cuadrafónico que tenía en su habitación, la colección de modelos de Thunderbird, el jardín de invierno en planta baja donde hacíamos chocar los trenes al mejor estilo Locos Adams.
Recuerdo también que me regaló un cassette con "I Robot" (Alan Parsons) porque todos estábamos locos con la cortina musical del noticiero de canal 13 y él la tenía, y en ese cassette me puso dos temas de Styx... o sea que él es el responsable que hoy yo sea fanático de Styx (y yo lo contagié a Hugo Myslicki).
En realidad, lo mejor de todo es que Jorge fue uno más de nosotros desde el primer día como si hubiéramos compartido los cuatro años anteriores y terminó siendo un egresado del Joaquín, con el orgullo que eso implica.
Se te extraña cholo...

12 de diciembre de 2008

No aguanto.


El otro día le rendimos homenaje al Italpark y tiramos un centro con la intención de recibir alguna foto o anécdota, pero nos dimos con que poca gente ha entrado al blog en estos días y no podemos aguantar las ganas de publicar fotos.
Igualmente vamos a dar una segunda chance para que busquen alguna foto o cuenten anécdotas.
Por el momento, aquí nos acordamos de como eran las fichas que nos daban para entrar a los juegos.
Un verdadero documento fotográfico.

11 de diciembre de 2008

El retorno a Los Césares.


El 1 de noviembre publicábamos la tercera parte de un campamento del JVG a Los Césares, Neuquén, que se hizo en noviembre del 82.

Hoy, publicamos la foto de la familia Salvemini cuando volvieron en enero del 2007 con sus tres hijas. En la foto, el Pato sostiene el libro de visitas de ese entonces.

9 de diciembre de 2008

El Italpark.



Este es un homenaje que quería hacer hace rato a un testigo de nuestra época.
En algún lado tengo alguna foto y ojalá alguien tenga y me las envíe, y porque no también algún relato.
Recuerdo que íbamos seguido con mi hermano, con Héctor Sciarrota, Ernesto Kina, Tito Polidoro y Juan Carlos Kuljis, porque alguno conseguía esos pases o invitaciones y de esa forma siempre te salía más barato. Recuerdo también haber ido algunas veces con la González.
Vaya aquí mi recuerdo y este homenaje al Italpark.
Se lo extraña... no?

7 de diciembre de 2008

Una joyita.


Si. Una verdadera joyita esta foto enviada por Néstor Gimenez.
El 9 de setiembre publicamos otra foto enviada por NG en donde estaba la promo'74 posando afuera del bar "El Estudiante", el que estaba a la vuelta por Montes de Oca hoy llamado "El Nuevo Estudiante".
En ese momento confesé que no tenía fotos de ese bar y de pronto este tipo me manda dos... Juro que cuando lo vea le pago una Heineken.
En la foto: Mirta Cánepa (de negro), Marta Fernández (en primer plano) y Liliana Amone (detrás). ¿Y el de bigotes? El gallego dueño del bar (junto al JVG).
Por Dios...!!! qué recuerdos...!!!

Nota: observen el modelo de botellita de Fanta y la otra verde es una Teem (no existis).

Una JOYA.

El teatro hoy.

Fotos enviadas por el Pato Salvemini de un acto de fin de año hecho en esta semana que pasó. El orador es el profesor Ferrari, y en la otra están profesores y autoridades del Joaquín.
En las fotos de abajo tenemos una visión de lo que es el teatro del Joaquín en el 2008... ¿Recuerdan que tenía butacas estilo cine Dante?
El escenario, tras bambalinas, tenía una puerta de acceso/salida que daba al pasillo de la Biblioteca.
Hermoso salón.


N. de la R.: el cine Dante estaba en Av. Alte. Brown y era continuado: daban dos o tres películas por el precio de una.

6 de diciembre de 2008

Fiesta de educación física.


Esta fiesta se realizó en el patio del Joaquín y fue en el año 1979.
Si no me equivoco, los chicos están luciendo la ropa que se les había dado para el acto inaugural del Mundial 78.
No tengo más data.

Otro campamento con Papurelo.


Según el relato del Pato Salvemini, la foto es en Nonthue, Lago Lacar, San martín de los Andes, en enero de 1977.
El que está en el centro de gorrito es él y el que esta al lado es Jorge Fredes, que fue preceptor y bibliotecario.

4 de diciembre de 2008

¿Por dónde entrabas vos?



Seguramente todos coincidirán conmigo que ambas puertas tienen sus cambios, propios de las exigencias de este siglo XXI que nos toca vivir.
La de la esquina (ex Asutralia, y Montes de Oca) ahora tiene rampa y en cierta forma es una lástima que haya tenido que ser algún decreto o ley lo que obligara a que esto sea así.
Y la otra (ex Australia 1649) tiene rejas... supongo que por seguridad... y bueh, que le vamo'hacer...
La única vez que siendo alumno entraba por la esquina era para dar examen en diciembre o marzo.

Viaje de egresados de la 79 (parte 3).




Para variar, me quedó una colgada (foto), de las enviadas por el Pato Salvemini, del viaje de egresados de la promo'79.
Así comenta él su foto: "Isla Victoria, los cuatro fantásticos: yo, Claudio Ibarrola, Marcelo Gómez y Sergio Rosales."

Los cuatro fantásticos...